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Cómo mejorar la productividad de tu equipo

En la actualidad, las grandes compañías continúan, de manera constante, evolucionando el sistema de gestión del desempeño. Existen distintos aspectos que deben ser pulidos y adaptados al tipo de cultura, país, sector, empresa y también a las nuevas generaciones.

No existe un sistema de gestión del desempeño perfecto para todas las empresas. Es necesario entender el momento y las necesidades existentes. Sin embargo, en nuestra experiencia existen una serie de factores comunes que podemos extrapolar y que en general son imprescindibles para que podamos obtener lo mejor de cada profesional para que crezcan y mejoren. Este esfuerzo redundará, sin lugar a dudas, en una mayor productividad para la Empresa.

  1. Objetivos documentados formalmente. Es una obviedad decir que si no tenemos un objetivo claro , nunca llegaremos a conseguirlo y si lo hacemos será por casualidad. ¿Podríamos imaginar que un barco salga a la mar, conociendo el capitán el destino y no el resto de la tripulación? ¿Imaginamos el potencial desastre? Nuestras empresas son como pequeños o grandes barcos. Necesitan un destino en el horizonte, conocido y compartido por toda la tripulación , y posteriormente necesitan tener claro el plan de navegación y el papel que cada uno ha de desempeñar.

Es verdad que, igual que en la vida empresarial, muchas veces el plan de navegación se verá alterado por cuestiones ajenas al barco y a su tripulación, las causas suelen estar relacionadas con el estado de la mar y la climatología. Sin embargo, es clave que toda la tripulación sepa en cada momento la situación en la que se encuentran y los cambios de rumbo o plan de navegación que se vayan produciendo. Ninguno imaginamos que la tripulación no conozca las distintas vicisitudes que se van a vivir en el barco en cada momento. El papel adecuado de todos y cada uno es imprescindible en cada momento para la supervivencia y el buen fin del viaje.

Sin embargo, este idea tan clara y evidente, a veces no la llevamos al terreno empresarial, y nos conformamos con que el empresario, y algunos jefes, conozcan todos los aspectos relevantes de la situación y de la empresa.

Cada miembro del equipo, debe tener documentados sus objetivos, que deben ser ambiciosos y realistas, claros, específicos, medibles, concretos, con un tiempo para su realización.

Los objetivos pueden incluir objetivos de empresa, de equipo o/e individuales. Dependerá mucho de lo que queramos lograr y el tipo y tamaño de la organización. En todo caso, es esencial que cada uno conozca su papel, su contribución al objetivo macro de la empresa y que tenga claro el foco de inversión de su energía y tiempo.

No estamos hablando de descripción de tareas, si no de objetivos. No se trata de decirle al fontanero que tiene que instalar cuartos de baño. Se trata de explicarle que tiene que instalar x número de baños, con tales calidades, en tal sitio y en un tiempo delimitado.

  1. Dar feedback continuo de refuerzo y mejora. Es imprescindible que de forma natural y diaria demos a nuestros equipos aliento y que corrijamos lo que no está funcionando. Es necesario hacerlo siempre con espíritu constructivo y desde el aprecio y la cordialidad.

Tan importante es corregir algo que no se está haciendo como se espera, como que se de un feedback de reconocimiento, reforzando las cosas que se están haciendo bien. El feedback tiene que ser: concreto y específico, centrado en hechos, comportamientos y resultados, lo más cercano posible a la situación y evitando juzgar y criticar a la persona. Siempre en privado, salvo que sea positivo, en cuyo caso la publicidad podría reforzar aun más el efecto, con excepciones. Podemos abusar del feedback positivo. Cuanto más lo hagamos, el desempeño mejorará de manera más rápida y clara. Es importante equilibrar. Siempre que expongamos algo que no funciona, acompañemos antes y después con aspectos positivos (técnica del sándwich)

  1. Hacer evaluación formal de desempeño a final de año, e incluso a mitad del año, para determinar y valorar los resultados obtenidos y las posibles desviaciones positivas o negativas. De nuevo, es imprescindible la preparación de la reunión, el cariño y el afecto con que se realice y sobre todo el equilibrio y balance al darlo. Siempre tenemos que encontrar un número aproximado de cosas positivas que de cosas a mejorar.

En el libro que es un best seller, de “Bueno a Excelente”, de Jim Collins, se revela el hecho de que las compañías excelentes siempre buscan la manera de mejorar usando los datos brutales que aporta la realidad.

Si te interesa este tema, en próximos post analizaremos más cuestiones relacionadas con distintos tipos de personas evaluadas y reacciones con las que nos podemos encontrar.

Si te ha gustado este post por favor compártelo con tus colegas. ¡Nos vemos en el próximo¡

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Fundadora de TalentoDirect.com. Directora de Recursos Humanos en grandes empresas durante más de 15 años: PEPSICO Bebidas, IKEA, Sun Microsystems, Dell Computers y Grupo Cosentino. Conferenciante, docente y coach. Abogado Laboralista en Garrigues. PIDD por ESIC.
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